jueves, 12 de abril de 2012

Capítulo cuatro. Dejame vivir.


¿Sabes? esperaba no tener que castigarte, pero la vida me ha enseñado ha ser buen padre.

Nefers chasqueo sus dedos. Mi sangre ardía y mi corazón tendría que latir a una velocidad vertiginosa, o al menos, eso pensaba yo. No me dolía el cuerpo como antes, y eso me animaba. Mi mente solo se concentraba en una repentina furia que expulsaba por los ojos y se clavaba en aquel peligroso enemigo. Mientras esta tensión se mantenía en mi cuerpo, este iba haciéndose mas pesado y poco a poco empezaba a faltarme el aire. Me temblaban las piernas. Cerré los ojos y lleve las manos al cuello, el cual estaba increíblemente frió.

-No puedes respirar ni podrás hacerlo hasta que yo dedica, claro esta, que sin aire, morirás.

Caí de rodillas, incluso necesite los brazos para sujetar mi cuerpo. Abrí los ojos, mi miraba ya era borrosa, lo que me agobio. El cuchillo que había lanzado estaba cerca mía, intimidante, provocándome... Invitándome a matar. Haciendo acopio de toda la fuerza que tenia conseguí atrapar el arma. Con ella, una bocanada de aire entro en mis pulmones. Me aferre a ella con las dos manos. Sofocada, me levante, quería vivir, lo siento... No tenia elección. El arma entro en su tripa tan facilmente... Pude sentir sus latidos en mis manos y su sangre corriendo por mis brazos... Demasiado caliente, pero sin llegar a quemar... El ruido que hizo con la garganta... Como vibraba... la sensación de dominación... Su mirada de miedo y de dolor... Lo admito, en ese momento me sentía excitada. Saque el cuchillo y volví a clavarlo en su pecho. Mire sus ojos, vidriosos, los cuales, ya no podían verme y me asuste. Solté el cuchillo siendo consciente de mis actos y caí de rodillas, el cuerpo del medico hizo lo mismo, quedándose tumbado en el suelo. Rompí a llorar.

¿De verdad merezco respirar después de todo lo que hice? Quizá tendría que haber muerto en aquel acantilado... ¿ qué que paso a continuación... ? No me acuerdo, creo que me desmaye, lo siguiente que recuerdo es estar sola, llorando en la cama del hospital, pero la habitación estaba limpia. Quería irme de allí, pero aun me tuvieron un tiempo en observación hasta que me dieron el alta. Se que Wind estaba cerca porque le escucha gritar cosas como: ¡Porque no me dejan entrar a verla! ... Que tonto ...

sábado, 7 de abril de 2012

Dejame vivir. Capítulo tres




Era imposible que alguien hubiese pronunciado esas palabras, en aquella habitación estaba sola, y peor aun,
aquella misteriosa voz era la misma que había escuchado en sueños, convencida de que mi imanación me jugaba una mala
pasada intente relajarme, pero al rato, volvió a molestarme.

-Maldita esclava, deja de ignorarme (esta vez la voz chillaba rebosante de ira, todo mi cuerpo comenzó a dolerme, lo
que en circunstancias normales me habría hecho gritar, pero no podía. Sentado en la cama apareció el mismo anciano que antes había... Gozado de mi cuerpo,

-Quiero explicarte una cosa, enana, tu ahora mismo me perteneces y si no haces lo que te diga que haga, te torturare
hasta aburrirme de ti y después te matare, ¿queda claro?

El dolor era tan intenso que no era capad de controlar mi cuerpo, y este, se retorcía. aquel engendro comenzó a reír
a carcajadas y con un chasquido de sus dedos, mi dolor cesó. Comencé a llorar. El tono de voz de Nefers era extremadamente
suave, incluso tranquilizador pero demasiado convincente.

-Mira te voy a explicar la situación, Aquel doctor, es otro de mis esclavos, le di ordenes explicitas de encubrir tu
nuevo cuerpo... Pero se ha atrevido a... Como decirlo, pasarse de listo.
Para empezar, a partir de ahora tu seras solo mía, pienso poner unas alitas en tu cuerpo. y para iniciarte en este mundillo, mataras a aquel incompetente.

Negué con la cabeza, pero aquel anciano ni me miraba, antes de que terminara de hablar la puerta se había abierto, y
Jorge hacía acto de presencia. No tardo en caer al suelo y retorcerse de la misma forma de la que yo acababa de salir.

-maldito inútil, has tocado a mi muñeca, ¿sabes el castigo que vas a recibir por ello?

Aquel doctor parecía realmente asustado y no dejaba de mirarme, como si buscase mi perdón y su salvación.

Aparte la mirada.

En la mano de Nefers apareció un cuchillo, que me ofreció y que por miedo a un posible
castigo, cogí. La empuñadura estaba cubierta por una madera de un marrón muy oscuro. y el filo, de un color azulón,
estaba ligeramente curvado hacia atrás

-Mátalo, ya has visto lo que ha echo mientras dormías, no tuvo piedad, ni siendo una de las amigas de su hermana.
Mi primera orden sera que lo despedaces vivo.

-No, no puedo. Yo... Yo... No puedo matarlo.

A todo esto Jorge escupía sangre por la boca, con sus manos había conseguido arrancarse la mayor parte de la ropa
y se golpeaba con una fuerza implacable, intentando quitarse la vida.
Acompañado de un movimiento de aquel demonio, su cuerpo se elevo y aunque suene increíble, el mio comenzó a moverse solo (tras otro movimiento del anciano) acercándose al condenado.

-Como regalo por tu primer día te explicaré una cosa, a partir de ahora, cuando toques a alguien, podras ver lo que estén pensando y tenga que suceder o haya sucedido.
Volveré a repetirlo, soy tu amo, yo elijo tu destino y la fecha de tu muerte, ahora mátalo.

-¡No! (conseguí gritar tirando el cuchillo)

Mi mirada,clavada de la de Nefers era desafiante, la suya, la que puede poner un padre cuando su hijo le decepciona
susurro unas palabras y bajo la vista.

Voy ganando,  ( pensé ) se ha puesto nervioso, no voy a matarle.

miércoles, 4 de abril de 2012

Dejame vivir. Capítulo dos.


Lo siguiente que vi nada mas abrir los ojos me sorprendió de tal manera que pensé que todo había sido un mal sueño.
Estaba en una cama del hospital, con la típica bata azulona... con marcas en las muñecas, con la piel realmente pálida y un tubo que colgaba de una percha metálica y acababa a mi brazo. Por él caía un liquido amarillento.

Me incorpore de golpe. Dándome tiempo a ver a un joven medico, Jorge, que era el hermano mayor de una de mis amigas. Hacía solo unos meses que se había sacado el doctorado, con todo, su traje de trabajo y su nuevo y corto corte de pelo le daba un aspecto realmente interesante, casi inmediatamente después de haberme levantado, un inoportuno mareo y un fuerte dolor de cabeza me obligo a tumbarme.

-Estas bien Mel? que ha pasado? llevas durmiendo unas 5 horas, afuera te espera tu amigo...

Se que siguió hablando, pero me encontraba tan confusa que no podía ni razonar. A mi mente solo venían las imágenes de aquel sueño... algo me decía que no era un sueño... pero no tenia sentido que no lo fuera. Por lo visto, Jorge, al ver que estaba en otro mundo se acercó y toco mi frente. Nunca olvidare ese momento, mientras que me tocaba, sucesivas imágenes cobraban vida en mi cerebro. Pude ver como lentamente me quitaba la ropa, disfrutando, como jugaba con mi cuerpo inerte como si fuese una muñeca hinchable y como, al terminar me ponía la ropa que llevaba puesta. Sentí verdadero asco hacia él, pero, ¿No seria mas que mi imaginación? No entendía nada, era todo tan irreal, quito la mano y susurro.

-No tienes fiebre, tranquila... si estas preparada voy a dejar que tu amigo entre, lleva aquí esperando todo el
tiempo, creo que se lo merece...

Solo pude asentir con al cabeza antes de que se fuese. En su voz se podía adivinar cierta angustia, algo de odio y demasiada envidia. Poco después entró Wind. No cualquier otro, si no Wind... Él se estaba preocupando por mi, me había esperado todo este tiempo... se que es extraño... pero me hizo tanta ilusión que se me olvido todo lo que había pasado y todo lo que había visto hace escasos minutos. Me puse roja. Intente esconderme debajo de las mantas pero consiguió atraparme y darme un abrazo:

-Lo siento, lo siento, si hubiese saltado antes o simplemente no se me hubiese ocurrido ir al acantilado...

Y como todo en esta vida, mi felicidad no duro mucho, cuando me abrazo pude ver, igual que había sucedido con el doctor, como Wind miraba angustiado mi caída, como contaba los segundos intentando ver mi cabeza emergiendo desde las profundidades del mar, vi como muerto de miedo sé lanzaba y como entraba en el agua, descubrí con asombro todo lo que hizo por llegar a mi cuerpo, y como me saco del agua... en ese momento se separo y me miro a los ojos, estaba completamente rojo. Pude verle en la playa, iba peinado, cosa que nunca conseguía, con las puntas recortadas y para mi sorpresa, me besaba...
Recuerdo como dulcemente me pregunto:

-Escucha,... Se que no es el momento, pero... ¿Te apetece que quedemos en la playa cuando puedas salir
del hospital?

A Wind le temblaba la voz y yo no era capaz de hablar. Me estaba proponiendo una cita. Iba a responder cuando el mismo doctor de antes, Jorge, entro en la sala y comentando algo así como:

-estas agobiando a mi paciente, patán.

cogió a Wind y le arrastro hacia la puerta, cerrándola a su paso, dejándome sola. Cerré los ojos ilusionada. Mi corazón queria salir de mi pecho y me temblaban las manos.

-Ya has visto lo que a hecho ese buen doctor, ahora, ¿quieres que le mate?

martes, 3 de abril de 2012

Dejame vivir! Capitulo uno


Capítulo Primero





No sé como ha pasado todo esto, ni siquiera entiendo como soy capaz de escribirlo. Creo que es una macabra broma del destino, es absurdo... me tiembla la mano, me duele la cabeza y por si fuese poco, mi cuerpo no me responde. Aun le siento cerca, enfadado, jugando con cada segundo de mi existencia solo para hacerme enloquecer.

 Noto su presencia, su pestilente olor y sus ojos clavandose en mi espalda. Se perfectamente que estoy sola, mi cuarto que hasta ahora había sido mi santuario, se ha convertido en una verdadera cárcel.

Antes de que sea demasiado tarde....

Este verano, todo empezó este verano, fue realmente caluroso... pero eso nos da igual.
Recuerdo pasarme en la playa todas las tardes, esperando a que algo pasara.  un helado, unas risas
y por la noche, a beber.

Cuando nos aburríamos de la rutina subíamos al monte, nos tirábamos desde la bahía o nos colábamos en algún barco.

Entre toda la panda, estaba Wind... le llamábamos así porque era el mas rápido de la zona, con todo, corriendo, conduciendo, golpeando... y él que siempre nos sacaba de lios. Me encanta su melena de surfero rubia y sus ojos oscuros... tan sinceros... tan valientes... su espalda... sus abdominales...

En ese momento hubiese hecho cualquier cosa por el... incluso, ahora... después de todo lo que a pasado, creo que le amo, y nunca podre olvidarle...

Recuerdo cuando nos fuimos al acantilado. Yo había oído que a Wind le encantaban las chicas valientes y temerarias y como era de esperar, tenia que demostrarselo.

Había conseguido que él me subiese en su moto, en vez de coger el coche con los demás amigos con lo que solo con un pequeño empujón más y le habría cazado.

Recuerdo como se acercaba el agua, tranquila pero peligrosamente rápido cuando me lancé, una voltereta en el aire y de cabeza. Recuerdo que me dolían los brazos nada mas entré en el agua. Al abrir los ojos vi como la luz iba disminuyendo con mi descenso, no podía mover los brazos y la angustia consiguió que soltara todo el aire que había conseguido tragar, al mirar abajo una luz me cegó. cerré los ojos.


Al volverlos a abrir todo era blanco y mi cuerpo flotaba. delante mía se encontraba un hombre anciano, con alas negras, vestía ropa normal y su pelo era canoso. además de las alas, algo en el me causa demasiado miedo.

-Que es esto?. estoy muerta? es un sueño? donde estoy?

-Tranquila preciosa, me llamo Nefers... si, estas muerta...

-No! no! no me lo creo! yo no, ahora no por favor...

(Caí de rodillas... si se puede llamar a la superficie que sujetaba mi cuerpo, superficie... el caso es que caí, pero no me dolió)

-Escucha, estoy aquí para concederte una segunda oportunidad... eres fuerte y bonita, sabes como conseguir lo que quieres, y creo que por tu edad sabes lo que queremos los hombres...

(Realmente, no quiero escribir lo que paso, aun me siento sucia... demasiado sucia... el digamos... me beso... me sobo.. y bueno... termino dentro mía... al principio me negué... pero entendí que si no hacia eso... moriría...
Desde ese momento, tengo pensamientos que no son mios... avaricia... lujuria... odio... ansia... incluso... deseo matar a cualquier persona que se niegue a cumplir mis deseos...)